Fueron buenos amigos de toda la vida, desde que eran chiquitos y compañeros de clase en el departamento de Sonsonate, El Salvador. Vivieron juntos en la misma casa y juntos persiguieron el sueño de una vida mejor para sus chicos.
Pero una noche – el 16 de marzo – se pelearon por las atenciones de la misma mujer. Ahora, uno se va a la cárcel por unos 17 años, y el otro está muerto.






