Gigantes siluros azules, se están apropiando del Río James.
Estas criaturas han aumentado en número y tamaño después de que los trabajadores del estado los acumularon a mediados de los años 70 para darles a los pescadores un nuevo desafío.
“Se han vuelto locos… ellos se reproducen como locos,” dijo Bob Greenlee, biólogo que trabaja con el Departamento de Caza y Pesca.
Nativos del Río Mississippi, los siluros azules son los más grandes de Norte América. (El record nacional es un siluro de 124 libras capturado en Illinois en 2005.) Come prácticamente cualquier cosa que llega a su boca, incluyendo peces, desmanes, cangrejos, garzas y otros siluros azules.
Los funcionarios del Departamento de Caza y Pesca de Virginia acumularon al pez en los ríos James y Rappahannock entre 1973 y 1977. Numerosos pescadores se han convertido en aficionados.
Greenlee estima que pescadores— muchos provenientes de otros estados— gastan más de $2 millones por año en habitaciones de moteles, guías y otros servicios en búsqueda del pez gigantesco. Pescadores comerciales capturaron un $1 millón de dólares en siluro el año pasado en Virginia, se piensa que casi todos fueron siluros azules.
Este pez pesa con frecuencia entre 50 y 70 libras, mientras que algunos llegan a las 100 libras. Hace treinta años en el Río James, un pez de 20 libras era considerado un gran pez.
Llegará un momento en el que la población de estos peces se nivele, pero nadie sabe cuando sucederá si llega a suceder.
Tan presentes están que según científicos de la Universidad del Commonwealth de Virginia (VCU, por sus siglas en inglés) ellos constituyen ahora, en peso, el 75 por ciento de todos los peces en el Río James.
El crecimiento de estos parece nivelarse en el Río Rappahannock. Pero en el gran James, la explosión ha sido sorprendente en los últimos años.
A finales de los años 90, investigadores del estado capturaban entre cinco a seis de estos peces por hora en el Río James. En 2007, capturaron más de 250 por hora, como promedio.
“Me encanta capturar el gran pez,” dijo Archie Gold contratista en construcción del condado de Amelia. “Me imagino que es porque se puede capturar con bastante frecuencia. En lugar de ir a un lugar y esperar capturar un gran pez, usted viene aquí y se pregunta sólo de que tamaño va a ser.”
Río abajo desde Hopewell en julio de 2006, Gold capturó el siluro azul que constituye el record del estado y pesó — 95 libras, 11 onzas. Luego de pesarlo, éste lo regresó al agua.
Este pez cuenta con sensores químicos y eléctricos que le permiten encontrar comida en la noche y cuando el agua está nebulosa. Esto le confiere gran ventaja sobre los peces nativos.
Por medio de su propia expansión, el siluro azul ahora habita en la mayor parte de las aguas de Virginia. Pero su crecimiento es más dramático en las aguas del Río James, donde ellos habitan en agua fresca y salubre de Richmond a Williamsburg y más abajo.
“Sólo miro con asombro,” dijo Greenlee, “mientras que la población continúa a expandirse.”
-- Rex Springston/ Richmond Times-Dispatch.
(Publicado-2 de mayo, 2008)
SUMMARY– Thirty years after being introduced to the James River by Virginia fish and wildlife officials, giant blue catfish (some weighing as much as 100 pounds) now outnumber native fish species in Central Virginia and attract sport anglers from all over the country who spend about $2 million a year on motel rooms, boat rentals and fishing guides.
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