Motivado por la creciende demanda por las materias primas que necesita su economía para sobrevivir, el intercambio comercial entre China y Latinoamérica fue de 102.000 millones de dólares en 2007, y en los primeros nueve meses de este año trepó a 111.000 millones. Beijing insiste en que sus intereses no son solo comerciales. Y que también desea ayudar a acortar la brecha entre ricos y pobres en la región.



