Católicos hispanos en Richmond esperan que el Pontífice ore por las familias de los inmigrantes documentados.
RICHMOND –Católicos hispanos en el área metropolitana esperan que durante su primera visita a los Estados Unidos la semana que viene, el Papa Benedicto XVI traiga un mensaje de paz y presione al gobierno de los EE.UU. para que dé un trato más humano a los inmigrantes indocumentados.
Fidel Rubio, un asociado pastoral laico del Ministerio Hispano en la Iglesia Católica San Agustín en el Condado de Chesterfield, dijo que le gustaría escuchar al Papa Benedicto XVI recordar a los americanos que todos somos hijos de Dios. “Si el papa viene y habla acerca de la necesidad de una reforma de inmigración, los obispos se unirían,” dijo Rubio. “La iglesia se uniría en hablar apoyando a los inmigrantes.”
El Papa Benedicto tiene previsto visitar la Ciudad de Nueva York y Washington, DC, del 15 al 20 de abril. Visitará las Naciones Unidas y la Casa Blanca y dirá dos misas, una en el Estadio Nationals de béisbol de Washington, DC el 17 de abril, y otra en el Estadio de los Yankees, en Nueva York, pocas horas antes de regresar al Vaticano.
La inmigración es un tema importante en el cual la Iglesia Romana Católica tiene un rol activo nacionalmente. La Iglesia aboga una reforma migratoria comprensiva, con énfasis en la legalización a través de su campaña ‘Justicia para Inmigrantes.’
La llegada de inmigrantes a los EEUU, especialmente de inmigrantes procedentes de países de Latinoamérica con una sociedad altamente católica, está teniendo una influencia profunda en la Iglesia Católica.
Un crecimiento rápido de miembros hispanos y la forma “carismática” de cristiandad que practican los hispanos está cambiando el panorama de la iglesia, de acuerdo con el Centro Pew sobre Religión y Vida Pública, basado en Washington, DC. Casi el 30 por ciento de los 73 millones de católicos de la nación son hispanos, de acuerdo al Foro. Entre los católicos jóvenes, el porcentaje de parroquianos hispanos es aún más alto, formando el 45 por ciento de aquellos entre 18 y 29 años.
“La iglesia tiene que asegurarse de que su conexión con los hablantes del español funciona,” dijo el Rev. Shay Auerbach, pastor de la Iglesia Católica Sagrado Corazón en la Calle Perry. Su iglesia se ha vuelto un 85 por ciento hispana en los últimos 10 años, dijo él.
La Diócesis Católica de Richmond, que cuenta con un estimado de 70,000 miembros hispanos, ahora tiene 25 parroquias (de alrededor de 150) que ofrecen la Misa en español, y promueven seminarios para aprender español.
“La experiencia que los inmigrantes traen a la iglesia de los EEUU es bien diferente,” dijo Auerbach. “Ellos tienen costumbres religiosas distintas, distintos festivales, distintas maneras de celebrar cosas. Le inyecta vida nueva a la iglesia.”
Una de esas costumbres que está creciendo entre las iglesias locales con poblaciones hispanas altas es la celebración de Quinceañeros para las niñas que cumplen 15 años. San Agustín, en el Condado de Chesterfield, y Sagrado Corazón, en el Sur de Richmond, están ejecutando esta celebración, la cual incluye una Misa, en grupos debido a la demanda creciente. La Iglesia Católica San Juan el Evangelista en Highland Springs todavía tiene servicios individuales.
Esaud Feliciano, un miembro de la Iglesia del Sagrado Corazón en el Condado Prince George, se está preparando para matricularse en clases para convertirse en diácono y ayudar a la iglesia con bautismos y otros sacramentos y la celebración de Quinceañeros, que están en demanda entre la congregación hispana creciente, dijo.
“Me gustaría que el Papa toque el tema de los diáconos hispanos en la comunidad,” dijo Feliciano. “Necesitamos un decanato hispano y más curas que hablen español para servirle a la comunidad hispana creciente.”
“Su visita es una bendición que Dios nos ha dado,” dijo. “Tenerlo entre nosotros es grandioso.”
Carmen Williams, una líder en la congregación hispana de la Iglesia San Agustín, dijo que espera que la visita de Benedicto traiga apoyo moral para los inmigrantes.
“Esperamos un mensaje de amor y esperanza para todos los inmigrantes en el país, especialmente para aquellos que son indocumentados,” dijo ella.
--Juan Antonio Lizama /Richmond Times-Dispatch.
(Publicado-11 de abril, 2008)